Todo por el Edomex

El partido gobernante no debería fiarse de ninguna encuesta y tampoco pensar que las estructuras que podrían hacerles conservar o perder el Edomex siguen siendo las mismas

Pues ya llegó, ya está aquí la carrera por el Estado de México, la que resume el proceso de alineación de todos los astros y las fuerzas políticas mexicanas.

Ahora por una parte hay un tercero en discordia llamado Morena y, por otra, hay muchos elementos dentro y fuera de los partidos que provocan desconfianza en lo que dicen las encuestas.

Y es que las encuestas están en crisis porque al parecer ya estamos hartos de estar hartos del juego de la política, y ahora mentimos descaradamente a quién nos pregunta por quién vamos a votar.

Todo parece indicar que entre la maestra Delfina Gómez de Morena, la excandidata presidencial Josefina Vázquez Mota del PAN, y Alfredo del Mazo del PRI, se estará disputando el poder que determinará un escenario más contundente de lo que puede suceder en el 2018.

Siempre consideré que el 2018 se ganaba en el 2017, no sólo por el Edomex sino porque es el momento en el que podrán cuajar o no, todas las circunstancias políticas que se han desatado desde el 1º de diciembre del 2012.

Me ahorro el resumen, pero creo que el partido gobernante no debería fiarse de ninguna encuesta y tampoco pensar que las estructuras que podrían hacerles conservar o perder el Edomex siguen siendo las mismas.

En este momento el PRI gobierna el 46% de las entidades del país, ya que el resto de los estados están en manos de la oposición. Y si ahora se perdiera el Edomex eso no sólo sería catastrófico para el partido oficialista, sino que además sería terrible para el peñismo.

Hay quien dice que con la decisión de Anaya de colocar a Josefina Vázquez Mota en una operación política más amplia -que algunos atribuyen como pactada con el poder- se sospecha que pueda pasar lo mismo que ocurrió con su candidatura presidencial, donde todo se rompió al interior.

El fuego amigo le perjudicó casi tanto como el fuego enemigo, y al final terminó siendo la primera mujer panista en ser candidata a la Presidencia de México, pero también fue una prueba de lo que puede hacer el PAN una vez que se lance a la carrera.

El escenario en el que Josefina gane el Edomex y luego Anaya la Presidencia -pactada- sería una posibilidad. Lo malo es que la vida nos enseña que una cosa son los planes y otra la realidad.

Y lo que es importante no olvidar es que ahora hay tal cantidad de elementos sueltos que podría pasar cualquier cosa, como el hecho de que Morena acabe conquistando el gobierno del estado más poblado de la República, lo cual aunado al grupo creado por López Obrador para reinventar el país, sería un aldabonazo que lo colocaría en una posición muy conveniente.

Los dados están rodando, el juego empezó y ahora sí las campanas suenan por alguien.