Porfirio Díaz el héroe en la Batalla de Puebla

El 5 de mayo se cumplen 155 años de la Batalla de Puebla, en donde los ejércitos mexicanos se cubrieron de gloria al derrotar a uno de los mejores y más preparados ejércitos de la época, el francés.

Se trató de la Segunda Intervención Francesa en México, que estaba dirigida por  Charles Ferdinand Latrille, conde de Lorencez, quien veía debilidad en las tropas nacionales y las subestimó de tal forma que antes de su derrota, informó a su país que junto con sus 6 mil zuavos, un regimiento de élite del ejército europeo, ya prácticamente era el amo de México.

Fue aproximadamente a las 9:15 horas, cuando los franceses se encontraban cercanos a la Hacienda de Rementería, enfrentando guerrrillas de caballería que se replegaban en retirada, pero combatían con valor.

Oficialmente el combate inició dos horas después, a las 11:15, cuando se lanzó un cañonazo desde el Fuerte Guadalupe y repicaron las campanas de la ciudad. Los franceses avanzaban en orden de oriente a poniente.

Después de varias horas de combate y cuando los franceses hacían sus últimos esfuerzos para contraatacar e intentar vencer a las tropas comandadas por el general Ignacio Zaragoza, dirigieron su ataque hacia los fuertes de Loreto y Guadalupe, pero ya eran esperadas. Para este momento, la derecha de la línea de batalla mexicana la cerró Porfirio Díaz con la División de Oaxaca, auxiliado por los escuadrones de Lanceros de Toluca y Oaxaca, sin embargo no pudieron impedir que se posicionaran de las faldas del cerro.

Los combates continuaban y cuando una segunda columna llegó al Fuerte de Guadalupe protegida por una línea de tiradores, Porfirio Díaz acudió en auxilio de los Rifleros de San Luis Potosí, que estaban a punto de ser rodeados.

Movió en columna al Batallón Guerrero, a las órdenes del coronel Alejandro Constante Jiménez, y le ganó el terreno a los franceses. Para apoyar envió al resto de las tropas de Oaxaca, con los coroneles Espinoza y Loaeza a la cabeza, con lo que se logró expulsar al enemigo de las cercanías. 

El éxito alentó a Díaz, que destacó al Batallón Morelos con dos piezas de artillería a la izquierda, mientras por la derecha los Rifleros de San Luis Potosí se reponían de la pelea, antecedidos por una carga de los Lanceros de Oaxaca, trabándose un combate cuerpo a cuerpo que hizo retroceder a los atacantes. 

Fue entonces cuando los efectivos franceses empezaron a huir, completamente dispersados, replegándose a la hacienda Los Álamos, para finalmente retirarse hacia Amozoc.

Una vez que huyeron, Jesús González Ortega y Porfirio Díaz se dieron a la tarea de perseguirlos, hasta que Zaragoza se los impidió. Ese mismo día (5 de Mayo de 1862), el presidente Benito Juárez recibió una carta de Zaragoza mencionándole los detalles de la batalla, y haciendo hincapié en «el empeño y bizarría del ciudadano general don Porfirio Díaz».