“No queremos una sociedad orwelliana donde Facebook diga qué es la verdad”

EL ECONOMISTA

Mientras México se aventura a tener su primera edición digital, la red social no quiere convertirse en un ente que determine la verdad.

Mientras México se aventura a tener su primera edición digital, la red social no quiere convertirse en un ente que determine la verdad.
Las elecciones del 2018 serán las más importantes en la historia de México, ha reconocido el Instituto Nacional Electoral (INE), no sólo por la magnitud sino por el papel que el Internet y las redes sociales tendrán durante el proceso. Y Diego Bassante, gerente de Política y Gobierno de Facebook para América Latina, se aventura a decir que el país está por tener “por primera vez y en serio” una elección digital.

Las razones que ofrece son claras: Facebook, la red social más usada por los internautas mexicanos, de acuerdo con la Asociación de Internet.MX, ya contabiliza unas 76 millones de personas activas en su plataforma, esto es, que realizan publicaciones, reaccionan y comparten información; esto, aunado a que los políticos mexicanos están cada vez más conscientes de tener una buena presencia en las redes sociales.

“El internet y las redes sociales, Facebook muy en particular va a ser un lugar donde se van a verter los temas de interés público, se van a ir a buscar votos ahí, y esto se deriva de una relación directa con la creciente adopción de las plataformas”, dice en entrevista con El Economista.

Estas plataformas son un arma de doble filo: tienen el potencial de robustecer las democracias pero también son un vehículo para contaminarlas, algo que reconoció Lorenzo Córdova Vianello, consejero presidente del INE, la más alta autoridad electoral en el país. Pero al menos existe un consenso sobre cómo no enfrentar problemas como las noticias falsas: la regulación de las redes sociales.

Los desafíos son tanto para las redes sociales —que han estado en los reflectores por convertirse en vehículos idóneos para esparcir con rapidez y viralidad las noticias falsas que han influido en elecciones de alto nivel como las presidenciales de Estados Unidos—, como para la industria digital en general, las autoridades y la ciudadanía. El objetivo se resume en utilizar las plataformas digitales para el ejercicio sano de la democracia, y no para perjudicarla.

Facebook ha diseñado varias estrategias que van desde la reducción de incentivos económicos para la propagación de noticias falsas hasta la alfabetización y la investigación a través de una mayor colaboración con los medios de comunicación. Pero la red social no quiere una “sociedad orwelliana” donde Facebook determine cuál es la verdad.

—México va a tener su primera elección digital no significa que vaya a ser el reflejo del sentimiento o la intención de voto. ¿Cuál es el papel de Facebook entonces?

—Facebook no es una plataforma de encuestas. Esa no es la misión de la compañía, no es la vocación de la compañía y no es nuestra intencionalidad. Nosotros no hacemos encuestas entonces es un error que cometen los propios partidos políticos el equiparar el número de fans de una página, por ejemplo, a un voto. Un fan no es igual a un voto; no te sirve de nada tener una página con un millón de fans si tu alcance es 500. Mucho más que el número de fans, importa el alcance.

Te voy a decir algo que siempre le digo a los equipos políticos: un partido o un gobierno o un candidato no debe estar en Facebook para buscar muchos fans o buscar mucha interacción o un gran alcance. Un político o un funcionario de gobierno debe estar en Facebook solamente como una herramienta para lograr sus objetivos del mundo real. Es decir, los objetivos tradicionales de la política se mantienen y estos son ganar una elección, crear conciencia pública sobre algún tema, pasar alguna Ley, todos estos temas. No es que ahora los políticos se deban adaptar a Facebook sino al revés: Facebook es una herramienta que se debe adaptar a las estrategias, a las propuestas de los candidatos para que ellos los puedan comunicar de mejor manera.

—¿Tendrás datos de la actividad en Facebook sobre noticias falsas, la viralidad, cómo se está comportando rumbo a las elecciones?

—El tema de las noticias falsas es un tema reciente en el que estamos trabajando nosotros desde Facebook con mucho compromiso. No tenemos cifras del estilo que me estás pidiendo pero sí tenemos algunas acciones ya demostrables de lo que hemos empezado a hacer. Por ejemplo, esta herramienta informativa que apareció en cuatro países latinoamericanos, entre ellos México, y 15 países alrededor del mundo, que es una unidad, un newsfeed que educa a la gente en la línea de la alfabetización de las noticias para que ellos puedan identificar de mejor manera cuáles son potencialmente noticias falsas.

Esa es una primera acción, creo que es importante la parte de educación. Pero lo de las noticias falsas afecta a todo el ecosistema, no es un problema de Facebook como red social y ni siquiera es un problema solamente de la industria digital porque las consecuencias van más allá de lo digital. Es algo que afecta a la propia democracia, a las sociedades, a los partidos políticos, a los electores. Por ese motivo, estamos convencidos que la solución debe ser holística. Esto significa participar en iniciativas como la iniciativa de integridad de noticias, este fondo de 14 millones de dólares que va a funcionar como un programa independiente de la Escuela de Periodismo de la Universidad de la Ciudad de Nueva York.

—¿Este programa va a aterrizar, de alguna forma, en México? ¿Habrá algún fondo local?

—Este programa no va a servir sólo para Nueva York o para Estados Unidos. Los resultados de la investigación y todo el trabajo va a tener impacto global. No hace falta que la investigación se haga necesariamente en un determinado país. Lo importante es que esta investigación se haga, nos tomemos este problema en serio, que lo comprendamos como lo que es: un problema multisectorial. Eso es lo importante. Sí importa incluir la mayor cantidad de voces, de visiones y de sectores en esta discusión.

—¿Tienen planeado hacer más acciones este año, el próximo año que ya arranca el proceso electoral más fuerte?

—Hemos venido trabajando con algunas organizaciones de fact checkers que nos ayudan a identificar cuáles son las noticias falsas. ¿Esto por qué? Porque Facebook no quiere estar en una situación, yo creo que nadie quiere que Facebook esté en una situación en que sea Facebook el juez de la verdad. No queremos vivir en una sociedad orwelliana donde sea Facebook quien decida esto es verdad y esto no es verdad. Y te digo más: la línea que separa lo que es una mentira de una opinión, una editorial, es una línea que no siempre está clara en una democracia, y es saludable que no esté clara. Muchas veces lo que para un partido político es una verdad absoluta e incontestable, para la oposición política es una mentira. ¿Quién es Facebook para juzgar cuál es la verdad y cuál es la mentira? Esto es parte del debate saludable, normal que debe existir en una democracia y Facebook sólo quiere facilitar este debate.

—¿Entonces cuál es la responsabilidad moral, tecnológica, democrática de Facebook en este debate?

—Hay algunas noticias, que también se llaman hoax, que son más fáciles de detectar. Habrás visto estas noticias de “tal figura pública famosa o tal actor falleció” que se propagan. Ese tipo de noticias son mucho más fáciles de detectar y darlas de baja. Pero más allá de esto, en lo que respecta al mundo político, nuestra responsabilidad, en línea con la carta de la comunidad de Mark Zuckerberg, de febrero de este año, es tener una comunidad informada. Para eso, las organizaciones de fact checkers nos van a ayudar a detectar cuáles son las noticias falsas.

Esto ya está sucediendo en algunos países y llegaremos a México en el futuro próximo. En primer lugar eliminan la posibilidad de que estas noticias puedan distribuirse como anuncios, ya no les puedes poner pauta; en segundo lugar, cuando alguien comparte esa noticia, le aparece un anuncio que dice: “¿Estás seguro que quieres compartir esta noticia? Ha sido detectada como una posible noticia falsa”. E inclusive cuando tú la ves en el newsfeed, viene con esa alerta; es decir, va a anunciar a los usuarios la probabilidad de que es una noticia falsa para que la comunidad de usuarios tenga más señales de cómo detectarlas.

—Si yo soy un medio emergente y publico una noticia que quizás pueda identificarse como falsa pero no lo es. ¿Hay forma de comunicarlo?

—En Facebook estamos abiertos a toda la industria periodística y eso es lo que queremos, es parte de la solución. Lo peor que podemos hacer nosotros en Facebook es cerrarnos y tratar de encontrar una solución a este problema por cuenta nuestra. Lo que tenemos que hacer y lo que estamos haciendo es abrirnos a la industria periodística, a los editores, a los creadores de contenido para trabajar de manera conjunta.