Cinco mezcalerías en Oaxaca ¡para todos los gustos!

“Antes tomábamos Tequila, ahora tomamos mezcal”, dijo Mick Jagger en su reciente visita a CDMX. Y sí: la realidad es que cada vez más personas se vuelven adeptas a este licor de agave, no sólo por su sabor, sino también por todo lo que hay detrás: un proceso artesanal que resulta de una larguísima tradición en el campo.

Por supuesto, no hay mejor lugar que Oaxaca para probar mezcales tradicionales y conocer más acerca de esta bebida. Si planeas visitar la capital y andas en “mood” mezcalero, no dejes de darte una vuelta por estos lugares. ¡Recomendadísimos!

1. Para ir con los cuates

Terraza de Casa Crespo. Uno de los lugares con más “onda” en Oaxaca, es ideal para visitar en jueves o viernes con un par de amigos. La terraza ofrece una vista privilegiada del centro, en especial, del exconvento de Santo Domingo, y la música –rock, jazz, electro, pop– invita a tomarse unos cuantos tragos sin preocuparse por nada más que por pasarla bien. Pide los mezcales “derechos” o alguno de los cocteles (pregunta por el del día).

 

2. Para romancear

Sabina Sabe. Luces bajas, ambiente íntimo, cocteles coquetos… Sin duda, ésta es una gran opción para pasar un rato en pareja (¡no descartes ir con amigos!). Cuenta con un área de restaurante y, al fondo, un bar muy pequeño: siéntense en la barra o en alguna de sus mesitas y pidan una botana para acompañar sus bebidas. ¿Nuestros cocteles favoritos? El de mezcal con Ancho Reyes y Jamaica (dulce, perfecto para ellas) y el de mezcal con gin tonic (vigorizante, perfecto para ellos).

 

3. Para beber y comer (hasta que el cuerpo aguante)

Los Danzantes. Si la idea de tener un vasito de mezcal en una mano y un antojito en la otra te suena bien, dirígete al bar de este restaurante oaxaqueño, uno de los más reconocidos de la ciudad. Acompaña tu mezcal artesanal con un delicioso platillo típico (pide a los meseros que te recomienden opciones de maridaje).  ¿Qué tal una tlayuda de camarones?

 

4. Para aprender

Mezcaloteca. ¿Quieres dejar de tomar mezcal “sólo porque sabe bien” y adentrarte en el mundo de esta tradicional bebida? En este salón, famoso por su colección inmensa de mezcales y por su ambiente vintage, decorado con objetos reciclados, se ofrecen degustaciones. Reserva con tiempo, ya que las citas se acaban rápido.

 

5. Para conocedores

In Situ. Si ya sabes algo de mezcal pero quieres ahondar en tu conocimiento (y, de paso, echarte un par de tragos), siéntate en la barra y sácale plática al dueño, Ulises Torrentera. Personaje ilustre y gran conocedor del tema, Ulises ha escrito varios libros y tiene su propia línea de mezcal… y siempre atiende en persona. Pide la degustación, de aproximadamente 200 pesos.

 

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