Asesinado en Jalisco el líder huichol Miguel Vázquez

El líder huichol Miguel Vázquez y su hermano Agustín Vázquez fueron asesinados el sábado, ha informado en un comunicado la Fiscalía de Jalisco, en México. El activista, que luchó en defensa de la propiedad de las tierras de los indígenas, fue abatido a las puertas de un hospital después de visitar a su hermano, que había sido baleado momentos antes por un comando armado en el municipio de Bolaños, en la región norte del Estado. Las autoridades presumen que un grupo delictivo que opera entre Jalisco y Zacatecas es el responsable del doble homicidio. Vázquez fue un defensor de Wirikuta y otros sitios sagrados del pueblo wixárika, como se autodenominan los huicholes.

Los hechos se produjeron en la tarde del sábado, pero fueron reportados hasta las diez de la noche, ha señalado la Fiscalía. Las autoridades han revelado pocos detalles de las investigaciones, que siguen en curso, y han expuesto que en el lugar se encontraron casquillos de armas de alto poder y que los responsables se dieron a la fuga en una camioneta Toyota Tacoma. La Fiscalía realiza la autopsia de ambos cuerpos antes de devolverlos para celebrar los ritos funerarios de los hermanos Vázquez.

“Miguel y Agustín Vázquez Torres, hombres comprometidos con su comunidad y con su cultura. Ofrecemos las más sinceras condolencias a su familia”, ha condenado el Consejo Regional Wixárika por la Defensa de Wirikuta, fundado por Miguel Vázquez. El líder huichol, de 40 años, fue presidente del Comisariado de Bienes Comunales de San Sebastián Teponahuaxtlán desde 2014 hasta marzo de este año y durante su mandato recuperó 184 hectáreas a favor de su comunidad, relatan los dirigentes wixárikas. El pueblo huichol, nativo del occidente de México, ha denunciado durante décadas la invasión paulatina y progresiva de sus tierras por parte de ganaderos y otros grupos ajenos a la etnia. Su hermano Agustín, de 30 años, fue identificado como un hombre comprometido con la comunidad y con la defensa de los derechos humanos.

Las autoridades no han confirmado que la muerte de los hermanos Vázquez esté vinculada con un altercado con miembros del narcotráfico, como dijeron testigos en las primeras versiones que circularon en la prensa local. Los habitantes denunciaron que ya antes habían demandado que se reforzara la seguridad ante los conflictos causados por el litigio de tierras. “Este crimen es producto de la ausencia del Estado en su calidad de garante de seguridad y protector de los derechos de los pueblos indígenas”, acusó la fracción parlamentaria del partido de izquierda Movimiento Ciudadano.

 

El País