Un país de cuento de hadas

Los arreglos que han hecho el Coneval (Gonzalo Hernández Licona) y el Inegi (Julio Alfonso Santaella) están dando como resultado en muy poco tiempo el surgimiento de un país maravilloso, como de cuento de hadas. (Aunque sólo sea en la estadística). En un comunicado que distribuyó ayer, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social consigna fantásticos avances, con base en datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Dice:

– A pesar del incremento importante en los precios de diversos productos, el costo de la canasta alimentaria creció menos que la inflación en los primeros tres meses de 2017. (De un plumazo borró los efectos inflacionarios a niveles históricos, generados por el gasolinazo y la devaluación).

– La tasa de desocupación pasó de 4.0% a 3.4% entre los primeros trimestres de 2016 y 2017. (Olvidó que la mayoría de los empleos que están creándose son mal pagados. De 6 mil pesos mensuales hacia abajo).

– Otro elemento que ha contribuido a mantener el poder adquisitivo a inicios de 2017 fue el incremento de 9.58% del salario mínimo a partir de enero. (El aumentazo es de 7 pesos. No alcanza para comprar un kilo de tortillas).

Así que no se quejen de que son pobres. Según Inegi y Coneval eso ya pasó a la historia. Ahora todos somos pirrurris.

La Jornada / Dinero / Enrique Galván Ochoa